Este es un lugar de reunión y celebración escogido para la localización de la fuente monumental llamada Alegoría a Mairena. Erigida en 1962 por Antonio Gavira Alba es un homenaje a la localidad cuajado de alusiones a la vida y costumbres maireneras. Las naranjas, el castillo y la feria, se fusionan en una glorieta en la que no falta el agua, omnipresente en la comarca. La explanada que se conserva convertida en paseo formó parte de los terrenos donde se celebraba la feria mairenera, la más antigua de Andalucía. Su origen se remonta a 1441 año en el que el rey Juan II de Castilla concede su celebración.
La encrucijada de caminos en la que se sitúa la población favorecía la llegada de ganaderos chalanes y corredores a finales de abril para la compra y venta de ganado. Con el paso de los años la fiesta presente desde un principio, se impuso desapareciendo los rebaños de ovejas y la piaras de cerdos fomentándose el paseo a caballo con una componente lúdica y social. Hasta 1981 en este lugar se colocaban a lo largo del paseo una hilada de casetas y otra de atracciones que invitaban al juego y daban a conocer los últimos éxitos musicales del momento.