Donde comer

Las encaladas y monumentales calles de Osuna son el escenario idóneo para a degustación al aire libre, aprovechando sus cálidas temperaturas durante todo el año, de los platos típicos de la localidad. Una gastronomía rica por su variedad en la que destaca la ardoria, el cocido ursaonés, las repapalillas de bacalao o el guiso de tagarninas, platos regados con el excelente aceite de oliva de la población. Como dulces son de destacar las antiquísimas gachas de San Arcadio, las aldeanas y las especialidades de los Conventos de la Encarnación, Concepción y San Pedro.

Casa nº24 de la Calle San Pedro

Esta casa tiente una larga fachada entera de blanco y subdividida en lienzos muy verticales por el leve relieve de las pilastras; en la planta baja éstas quieren ser dóricas, y jónicas en la alta, y para subir desde la acera a la terraza se alargan y se hacen delgadas, excesivamente delgadas para sujetar con firmeza los jarrones vidriados de la balaustrada que se recortan en el cielo brillando de verde y amarillo.

Particular, no se visita.

Casa Nº21 Calle San Pedro

Sobre la puerta del número veintiuno hay un balcón desmesurado que quiere salirse de la cornisa; hay un frontón desvencijado y ahora mixtilíneo que rebasa completo el alero y convierte en monumental esta portada de pilastras con casetones rehundidos.

Particular. No se visita

Casa nº 2 de la Calle San Pedro del siglo XVII

En el nº 2 de la calle San Pedro llama la atención un muro construido con sillares y una portada del XVII. Aquí impera la línea recta, el dintel de dovelas, los fustes almohadillados, las pilastras acanaladas del orden pequeño que preside el balcón; el balcón que parece un añadido metálico sin relación con la piedra; el escudo de armas que se resiste a caber en el tímpano de un frontón casi equilátero.