Oficina de Turismo

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Iglesia de Santa María de la Mota

Buen exponente del estilo gótico-mudéjar, conserva una portada de principios del siglo XV. Es la iglesia más antigua de la ciudad de Marchena. Fue construida en la segunda mitad del siglo XIV. Tiene un estilo híbrido de dos culturas que se cruzan y se interrelacionan: la cristiana y la islámica.

La primera lleva al edificio la solidez y los elementos constructivos básicos, la segunda, la ornamentación imaginativa.

Esta iglesia alberga a la Hermandad de la Soledad. La iconografía queda definida por las siguientes imágenes:

  • Cristo Yacente, tallado por Gerónimo Hernández en 1575. Muestra una actitud contorsionada y composición zigzagueante. Su rostro aparece sereno, pero mareado por los signos del dolor. Destaca también la monumentalidad de la musculatura.

  • Imagen de Nuestra Señora y Madre de la Soledad, tallada por Gaspar del Aguila en 1574.

 

Iglesia de San Agustín

El antiguo convento de San Agustín de Marchena es arquitectónicamente uno de los edificios más importantes de esta localidad. La iglesia es fechable en la segunda mitad del S.XVIII, presentando un estilo en el que se advierte claramente la transición del barroco al neoclásico. Los muros de la nave central y el espacio que circunda la transversal se encuentran decorados con altorrelieves. Están realizados en estucos siguiendo la impronta mudéjar original, aunque con temática poscolombina, lo cual le infiere a éstos un incalculable valor por su marcado carácter colonial. Flores del trópico, fauna (pumas, serpientes) y elementos de carácter mágico religioso son claros ejemplos de ello, así como caras de ángeles de características inusuales.

En el eje vertical al cruce de las naves se levantó, en la década de los años “50” el monumento al Sagrado Corazón de Jesús. Todos estos elementos la convierten en una muestra única dentro del barroco español.

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Paz efectuó su primera estación penitencial en 1953. La iconografía de esta hermandad representa a dos pasos:

  • En el primer paso se ve a Nuestro Padre Jesús de la Paz montado en una pollina y aclamado por dos niños adoradores.

  • En el segundo paso se contempla a María Santísima de la Palma, que es una imagen de candelero del siglo XVIII.

 

Parroquia de San Miguel

Continuando con el patrimonio artístico–monumental pasamos a la iglesia de SAN MIGUEL. Alberga en su capilla la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la más venerada por los marcheneros.

Es un templo que, quizás en el S.XV, surgió como ermita dedicada a la advocación de este Arcángel. Se encuentra situado muy lejano al casco histórico y amurallado de la villa. La iglesia tiene un núcleo mudéjar que ha sufrido reformas posteriores sobre todo en el siglo XVIII. La imagen principal es una escultura de San Miguel, realizada por Pedro Roldán en 1657. Lleva el Arcángel escudo y espada de plata contemporánea de la talla. otras obras dignas de mención son el retablo de Santa Ana, la capilla de los Remedios, y la cúpula tallada de la capilla del Sagrario.

La iconografía de esta iglesia se representa a través de las siguiente imágenes:

  • Nuestro Padre Jesús Nazareno, de mediados del siglo XVIII. Muestra el cuerpo inclinado hacia delante, las piernas separadas para soportar el peso del madero. Presenta rasgos serenos, sufrientes y varoniles.

  • María Santísima de las Lágrimas, imagen de candelero del siglo XVII. La palidez en el rostro, la estilización oval o la expresión emotiva son algunas de los rasgos característicos de esta escultura.

 

Parroquia de San Sebastián

En su sentido primigenio fue una ermita bajo la advocación del Patrono de Marchena. La actual iglesia de San Sebastián se levantó en el siglo XVIII, tras el derribo del templo anterior. Su interior es de tres naves separadas por pilares. Un artesonado de madera cubre la nave principal. A los pies de la iglesia se levanta una torre de dos cuerpos. La puerta de acceso a la iglesia se abre en el muro izquierdo.

El retablo principal es barroco, de mediados del siglo XVIII. La hornacina principal alberga una escultura de San Sebastián fechable a finales del siglo XVI y atribuida Gaspar del Águila. En el ático figura una escultura de Cristo Crucificado del siglo XVI. Otras piezas claves de la imaginería de esta parroquia son:

  • El Dulce Nombre de Jesús. Escultura manierista del siglo XVI.

  • La Virgen de la Piedad, imagen del siglo XIX.

  • San Juan Evangelista, escultura de comienzos del siglo XX.

 

Parroquia de San Juan Bautista

Continuamos con la que fue y sigue siendo la iglesia matriz de Marchena que llegó a gozar de gran opulencia artística. Este edificio fue construido a partir de 1490 es de estilo gótico-mudéjar. Se encuentra ubicado dentro del casco histórico pero fuera del palacio ducal. Su verdadero nombre es el de “LA IGLESIA DE LA DEGOLLACION DE SAN JUAN BAUTISTA”.

El retablo mayor está considerado como uno de los conjuntos artísticos de mayor interés del gótico del arte sevillano del siglo XVI podemos contemplar en el catorce pinturas en tablas y esculturas de los artistas Alejo y Jorge Fernández. A la derecha de este retablo, hay otro menor de idéntico estilo con obras de Roque Balduque, Róelas y Jerónimo Hernández. Existen otros retablos menores con obras de importancia. También podemos encontrar dos esculturas de Inmaculadas, una atribuida a Alonso Cano y otra a Pedro de Mena.

El coro cerrado por rejas del primer cuarto del siglo XVIII presenta una sillería proyectada por Jerónimo Balbas y realizada entre 1715 y 1717 por Juan de Valencia y el propio Balbas. Posee un gran facistol que proyectó también este artista, utilizado para albergar libros musicales de los cuales tenemos algunos. En el coro se hallan establecidos dos órganos, el de la derecha del siglo XVII de configuración barroca y el de la izquierda, de estilo neoclásico posterior.

En relación con el tema de los órganos podemos comentar la importancia de otro acontecimiento que se viene desarrollando en Marchena desde el pasado año: LA ACADEMIA DE ORGANO EN ANDALUCIA (13 al 19 de Septiembre). La sede de esta academia se encuentra en la iglesia de San Juan. Sus dos órganos colocados a ambos lado del coro, constituyen un patrimonio artístico y musical de singular calidad y belleza. Como una iniciativa más para la difusión del patrimonio organístico de Andalucía y como una clara apuesta por su recuperación y fomento, nace esta academia de órgano en Andalucía. Destinada a satisfacer el interés de organistas profesionales, estudiantes y aficionados, tanto de ámbito nacional como internacional, por el órgano ibérico y su música.

Continuando con la descripción de la iglesia, en una dependencia de la parte superior de la sacristía, se halla “EL MUSEO DE ZURBARAN”. Compuesto de nueve lienzos. En todos ellos debemos destacar su tenebrismo e indudable calidad. Los lienzos más interesantes son la Inmaculada (con un tratamiento objetivo y minucioso de los tejidos) y el Crucificado (por el estudio de la luz a través de la iluminación solar).

La gran riqueza de esta iglesia se ve completada por su tesoro de orfebrería, magnánimo en cantidad y calidad. Dos autores orfebres hicieron obras magnificas: Francisco de Alfaro y Marcos Beltrán.

Destacamos como pieza clave una Custodia Procesional en plata dorada de 1,62 metros de altura, con tres pisos simulando un templete renacentista donde se desarrolla la escena de la Degollación del Bautista. Esta fechado a finales del siglo XVI. Esta obra es de Francisco de Alfaro.

Además existen innumerables objetos de autores menores pero de gran interés histórico-artístico.

 

Convento de la Purísima Concepción

Junto a la iglesia de Santa María de la Mota encontramos la iglesia del convento de la INMACULADA CONCEPCIÓN en el recinto de lo que fue palacio de los Duques de Arcos, quienes la fundaron en 1631. Éstos la usaban como capilla particular.

La entrada del convento es un pequeño vano adintelado sobre el que figura un panel de azulejos con los escudos de los fundadores y la Inmaculada. La representación de ésta sigue la formula iconográfica de Pacheco, apareciendo en la parte inferior una vista de SEVILLA. Destaca en su interior la decoración con grabados de distintas épocas.

El retablo mayor muestra en la hornacina central la imagen de la Concepción, del siglo XVIII. En el coro hallamos una pequeña muestra de grabados. También podemos encontrar un órgano del siglo XVII.

 

Convento de San Andrés

El convento San Andrés es una ermita mudéjar situada en extramuros de la Puerta Osuna.

Se fundo en 1537 por voluntad del Sacerdote Gonzalo Jiménez de Benjumea a esta advocación y sirvió de capilla funeraria al fundador y a su familia.

Cien años más tarde, en 1637, D. Rodrigo Ponce de León, IV Duque de Arcos, aprovechó esta fundación y templo, para acoger a las religiosas mercedarias descalzas.

La antigua ermita San Andrés, sufrió una profunda transformación a finales del Siglo XVII y principios del Siglo XVIII.

Construyéndose la cúpula de la capilla mayor y el coro bajo del templo.

Este coro, posee dos tramos cubiertos por falsas bóvedas de arista completamente decoradas por bellas pinturas al temple realizadas en 1714.

Luce un sencillo retablo que lo preside la imagen de María de la Merced comendadora tallada en madera estofada, de la escuela de Sevilla del Siglo XVIII. Viste hábito de la orden y posee una vistosa y rica policromía.

El retablo mayor, muy reformado, corresponde al S. XVIII es de madera tallada y dorada con gran riqueza ornamental.

La imaginería principal son la virgen de la Merced y San Andrés.

Entre las joyas del templo podemos destacar: Una tabla de la Piedad del Siglo XVI, obra de Luis Morales; otra de Jesús Nazareno, del círculo del mismo círculo de divino Morales, un ecce homo atribuido a Luca Giordano y una anunciación atribuida a Murillo.

Como curiosidad, el convento conserva los llamados libros de profesiones que recogen toda la documentación de las monjas desde los orígenes de la fundación hasta el cierre del convento en 1974.

 

Iglesia Santa Clara

El edificio data de principios del siglo XVII, aunque sufrió una reforma en la cubierta y portada en la segunda mitad del siglo XVIII.

El retablo mayor responde a los modelos de la primera mitad del siglo XVII y quizá se construyó en 1642. Consta de cinco calles, tres cuerpos y un remate, separadas las primeras por columnas entorchadas con el primer tercio decorado. La calle central y las dos extremas rematan sus cuerpos en frontones rotos y enrollados, conservándose en cada cuerpo los órdenes dórico, jónico y corintio. En el lado derecho hay dos retablos, en los que uno de ellos es claramente de estilo rococó, decorado con rocalla y espejos, como corresponde al estilo del último tercio del siglo XVIII. Contiene las imágenes de la Hermandad alojada en la iglesia:

  • El Cristo de La Humildad y Paciencia, una bella efigie sedente en actitud orante y meditativa (de la segunda mitad del siglo XVII)

  • La Virgen de los Dolores, una escultura de candelero del siglo XVIII.

La creación de la Hermandad de la HUMILDAD data de 1820.

 

Capilla de San Francisco (de la Vera-Cruz)

En la calle San Francisco se encuentra la iglesia de la Veracruz, en un antiguo convento franciscano. Hoy sólo se conserva una pequeña capilla de tres naves, sede de la Hermandad de la Veracruz. Goza de gran belleza, debido, sobre todo, a que en ella se unen tres estilos arquitectónicos diferentes: gótico, mudéjar y barroco. El templo posee tres naves, la central, cubierta por techumbre a dos aguas, está separada por pilares, que sostienen arcos apuntados. Puede fecharse el edificio a fines del siglo XV o a comienzos del XVI.

El retablo mayor se adapta a la forma semicircular de la cabecera. En las hornacinas hay esculturas de San Pedro y San Pablo, contemporáneas del retablo, una imagen de la virgen de la Esperanza y un San Juan, modernos, y en el centro, el Cristo de la Vera-Cruz, de gran calidad escultórica.

Como objetos de interés merece citarse un magnífico púlpito -sin escalera- de hierro forjado (de mediados del siglo XVI), decorado con motivos renacentistas.

La iconografía está compuesta por:

  • El ya citado Cristo de la Santa Veracruz: obra del siglo XVI atribuido al imaginero Roque Balduque.

  • Nuestra Señora de la Esperanza: imagen de candelero atribuida a Martínez Montañés (siglo XVII). 

 

Iglesia de Santa Isabel

Llamado colegio de la Encarnación, constituido con finalidad docente por la orden de los Jesuitas, fue fundado por Don Luis Ponce de León y su esposa Doña María de Toledo. Del primitivo colegio de los padres Jesuitas aun conserva el claustro principal y la iglesia.

Al exterior destaca la espadaña con campanario en chanflán. En el interior, el retablo mayor debe su belleza a las cinco magníficas tablas de Roelas y los lienzos de Alonso Vázquez. En las dependencias próximas a la iglesia se conserva una escultura de la Inmaculada, obra de Alonso Cano, y en la sacristía diversas piezas de orfebrería de época barroca, entre las que destaca un cáliz de plata lisa del ultimo tercio del siglo XVIII.

 

Capilla de San Pedro (Santo Domingo)

La verdadera advocación de este templo es la de San Pedro Mártir, aunque por haber pertenecido a la orden Dominica, tradicionalmente se llama de Santo Domingo. Forma parte del convento fundado en 1517 por Don Rodrigo Ponce De León, señor de Marchena y duque de Arcos. Actualmente sólo se conserva la iglesia.

El presbiterio tiene bóveda de crucería y en sus elementos se conservan pinturas representando ángeles músicos, fechables en el primer cuarto del siglo XVII. Las paredes de este presbiterio se adornan con un excelente zócalo de azulejería, fechado en 1638, que presenta un amplio repertorio de motivos geométricos y figurativos, entre los que destacan escudos de los Ponce de León y de la Orden Dominica.

En cuanto a las sagradas imágenes destacamos:

  • El Santísimo Cristo de San Pedro, imagen de Crucificado, de tamaño natural, del siglo XVI. Es una pervivencia de las muestras góticas del siglo XVI: verticalismo acentuado, cuerpo escuálido , cabeza inclinada, boca entreabierta, ojos semicerrados, sudario de pliegues simples ajustado al cuerpo…

  • María Santísima de las Angustias, imagen de candelero del siglo XVI. Muestra aflicción en el rostro, marcada por el dolor de la madre en el penoso trance del Calvario.

  • Nuestra Señora del Santísimo Rosario, imagen de candelero del siglo XVI. Porta en su mano izquierda un Niño Jesús de la misma época y estilo.

  • Imagen de candelero de San Juan Evangelista del siglo XVIII.

 

Capilla la Milagrosa

Construido como una antigua ermita dedicada a Nuestra Señora de Gracia en el siglo XVI. Fue morada de la orden Agustina hasta trasladarse ésta al actual convento de San Agustín, hacia 1616.

Sobre 1670 y hasta 1780 el edificio fue sede del colegio de niñas regido por las Beatas Educandas de Santa Isabel.

Posteriormente, en 1836 se convirtió en hospital regentado por las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl hasta finales del s. XX. La construcción puede clasificarse dentro de la arquitectura conventual barroca, con estructura muy sencilla y ordenada que fue adaptada y restaurada con el paso de los años para albergar los distintos usos del edificio.

La capilla conserva la estructura de la vieja ermita con una planta rectangular, armadura de tradición mudéjar y sacristía adosada al presbiterio.

Del conjunto hospitalario, recientemente restaurado y puesto en servicio como dependencias culturales, destaca el hermoso claustro de planta cuadrada en torno al cual se distribuyen las diferentes estancias, poseyendo algunas de ellas magnificas armaduras de tradición mudéjar del s. XVII.

 

En el brazo derecho del crucero, podemos disfrutar de un magnifico cuadro realizado por Juan de Roelas de 1610 titulado "La Alegoría de la Inmaculada Concepción". Junto al cual podemos observar un balcón usado como tribuna por los Duques de Arcos.

En el brazo izquierdo del crucero destacan varios retablos, el de la Virgen del Pópulo, pintura de 1578 y el que acoge al titular, San Francisco Javier.

Es una imagen de candelero, que debió realizarse en torno a la fecha de su canonización, 1622.

 

San Jerónimo

El colegio de San Jerónimo lo funda el licenciado Gonzalo Fernández en 1609, que manda instituir y fundar un colegio bajo la advocación de San Jerónimo para que estudiasen colegiales pobres. La enseñanza se puso en manos de los jesuitas del vecino colegio de la Encarnación que impartían clases de Artes y Moral. 10 años después de la muerte del fundador, en 1619, el arquitecto y religioso jesuita Pedro Sánchez fue requerido para dar las trazas y condiciones para la construcciones del colegio de San Jerónimo.

El colegio tenía planta trapezoidal, poseía dos fachadas principales:

-La de acceso a la capilla, aún puede verse en la calle Compañía, posee vano de acceso adintelado que queda flanqueado por columnas toscanas.

-La principal, que daba a la plaza de San Andrés hoy desmontada era adinteladad, con pilastras toscanas a los lados, quedaba rematada por un frontón curvo, roto al centro para albergar la imagen de San Jerónimo en una hornacina. Esta hornacina a su vez quedaba rematada por otro frontón de las mismas características y escudo heráldico en el centro.

Interiormente el inmueble poseía 4 crujías con un patio central sobre pilares y dos plantas de altura. Las crujías inferiores aún conservadas, muestran bóvedas de cañón con lunetos como cubiertas. Los vanos del patio son todos adintelados presentado las ventanas del primer piso, orejetas entre pilastras toscanas.

Desde su fundación y hasta la expulsión de los jesuitas en 1774 sirvió como colegio como fue voluntad de su fundador. Desde esa fecha conforme a las clausas testamentarias se destino para hospital de enfermos de bubas e incurables, así permaneció hasta 1822 en que se unió a otro de los hospitales de la villa, el de la Misericordia confirmándose la unión en 1848 pasando al edificio conocido como “el hospital” en el cruce de calle Santa Clara y Milagrosa. Entre 1850 -1975 se tienen noticias de albergar esporádicamente escuela, habitaciones para maestros, el edificio terminará siendo casa de vecinos y carpintería hasta que se decrete su derrumbe parcial en la década de los 70 del pasado siglo.

Actualmente y tras su parcial restauración alberga servicios sociales y culturales del Ayuntamiento.

 

Recinto de Palacio Ducal

Estamos en el recinto del Palacio Ducal o Castillo de la Mota, antiguo solar del Alcázar de la Madina Islámica, situado en un extremo de la villa, en la cota más elevada y mejor defendida, rodeado de un perímetro amurallado independiente.

Se accedía por la Puerta del Tiro dando paso a una gran portada gótica, ubicada hoy en los jardines de los Reales Alcázares de Sevilla, que daba acceso a un patio de montería con columnas y arcos de medio punto.

La zona noble y residencial se hallaba a la derecha de la entrada, aquí se instalaron los Reyes Católicos en 1485 junto a don Rodrigo Ponce de León, I Marqués de Cádiz para tratar operaciones militares contra Granada. También tenía una fachada mirador que se abría a la Plaza Ducal. A partir del siglo XVI se remodeló el castillo convirtiéndolo primero en palacio renacentista y posteriormente barroco, siendo residencia habitual de la familia Ponce de León (Duques de Arcos).

Testigos del antiguo esplendor son la iglesia de Santa María de la Mota y el convento de la Concepción.

 

Arco de la Rosa / Puerta de Sevilla

La Puerta de Sevilla es conocida popularmente como Arco de la Rosa por una leyenda basada en sucesos medievales.

Comunicaba extramuros con la Medina.

Forma parte de la cerca Almohade que cierra el núcleo básico de la antigua ciudad y en su origen, alcanzó una longitud de unos 2400 metros.

Está dispuesta en quiebro y cumple todos los requisitos que recomienda Vitrubio. A la que se accedía por rampa, antiguamente, a través de un arco de herradura enjarjado, sin apuntar.

Es una de las entradas principales del recinto amurallado almohade del Siglo XIII aunque fue muy retocada y transformada en época cristiana sobre 1430, fecha en la que se le dotará de los monumentales y esbeltos torreones.

Por tanto, su cronología es posterior al conjunto de la muralla.

Sobre el arco coronado el escudo Ducal, aparece el escudo de armas de la familia "Colonna" a la que pertenece el Papa Martín V que concedió una bula para la reconstrucción de la muralla.

Posiblemente gran parte de los torreones semicirculares y muros se construyeran en ese momento.

Es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

 

Puerta de Morón / Exposición municipal de Coullaut Valera

Se trata de una doble puerta con patio y torre que la defiende. En ella tiene su sede la Oficina Municipal de Información Turística. El patio se techó y se instaló una colección de Lorenzo Coullaut-Valera, escultor marchenero de fines del siglo XIX, autor de obras como el monumento a Bécquer en los jardines del parque de María Luisa (Sevilla) o el monumento dedicado a Cervantes de la Plaza de España (Madrid).

La muestra de "Lorenzo Coullaut Valera" se encuentra ubicada en un torreón almohade del Siglo XII.

Se inaguró el 12 de Octubre de 1990.

Es una colección permanente compuesta por veintitrés esculturas, tres relieves y dos dibujos originales que se reparten en dos salas.

Esta magnífica colección fue adquirida por Ilustre Ayuntamiento de Marchena a dos familiares del artista.

Lorenzo Coullaut Valera nace en Marchena el día 12 de Abril de 1876 fruto del matrimonio compuesto por un ingeniero francés y Mª Teresa Valera y Díez de la Cortina natural de Marchena.

Inicia sus estudios de Ingeniería naval en Nantes, que interrumpe para dedicarse al mundo del arte a partir de 1893. Tras volver a Marchena, comienza su formación artística en los talleres de Susillo en Sevilla y Querol en Madrid.

A partir de 1898 se establece como escultor en la Granja (Segovia) y participa con sus obras en las exposiciones nacionales y en múltiples concursos, donde recibe varias menciones honoríficas y medallas. Entre ellos destacan el monumento a Cervantes en la Plaza España de Madrid y el monumento a Bécquer en el parque Mª Luisa en Sevilla.

Se hizo famoso tanto por los premios recibidos como por los múltiples encargos precedentes de entidades públicas y privadas, teniendo obras por toda España y en el extranjero.

El 21 de Agosto de 1932, fallece en Madrid a la edad de 56 años.

 

Puerta de Carmona/Ronda de la Alcazaba

Era una de las puertas que tenía la antigua alcazaba islámica y estaba defendida por una torre poligonal que es conocida en Marchena como la “Torre del Oro”. Está situada junto a la zona como es la “Ronda de la Alcazaba”, en la que contemplaremos un lienzo de la antigua Alcazaba islámica que concluye en la mencionada torre poligonal, realizados en el material original del siglo XII, el tapial.

La reconquista de Marchena (21 de Enero de 1240) por Fernando III el Santo, trae consigo el señorío de los Ponce de León (1309). El antiguo alcázar musulmán se convertirá en el Castillo de la Mota, morada de los nuevos señores de Marchena. Con ellos se iniciará un largo período de transformaciones urbanísticas y nuevas construcciones de iglesias, casas palacio, etc.

La "Ronda de la Alcazaba" se integra dentro del conjunto de lo que fue llamada Puerta de Carmona, uno de los tres recintos Islámicos que, posteriormente, se convertiría en el Palacio de los Duques de Arcos.

Está situada a la derecha de una potente torre poligonal o "Torre del Oro" (característica claramente Islámica)

La Puerta de Carmona comunicaba directamente con el Alcázar, su arco de entrada debía ser de herradura, podría ser una de las puertas más primitivas del recinto.

Esta torre tenía una doble función; de defensa y refuerzo en ese extremo donde la cerca principal se une con la del alcázar, de ahí su mayor altura y especial configuración poligonal.

Su forma deriva de la propia técnica constructiva: cajones rectangulares de tapial dispuestos de forma que resulte una torre más o menos redondeada que domine todas las direcciones. Debido a ello, su cámara superior convierte en una atalaya privilegiada para la vigilancia. Se accedía a ella desde el camino de ronda del muro general. Posteriormente se vio necesario un vano de mayores proporciones realizándose una reforma, posiblemente, en el Siglo XVIII. En el mismo recinto existe un mirador-antiguo torreón almohade desde el cual se puede obtener una panorámica de Marchena y de la campiña. Hoy en día en la restauración de esta zona la ha convertido en una paseo turístico o zona de descanso, gran belleza junto a lienzos de la muralla que rodeaban y protegían a la alcazaba Islámica.

 

Puerta del Tiro

La Puerta del Tiro era la puerta principal de entrada al alcázar de la Marchena musulmana, permitiría establecer la comunicación y el control entre la Alcazaba y la Medina.

Pero la obra islámica fue muy trasformada al convertirse en vía de acceso a la zona palatina en el período ducal.

En principio, era una puerta de acceso en recodo, con torre frontal, pero fue radicalmente transformada en el s. XV, convirtiéndose en una puerta de acceso directo.

Por tanto, nos encontramos con restos de dos vanos de acceso, uno frontal que se cubre con una bóvedas de cañón abocinada, y otro, en el muro lateral derecho que conserva las dovelas de un arco enjarjado.

De la construcción primitiva, restan las dos pequeñas cámaras del interior de la torre, cubiertas con bóvedas de medio cañón y de la renovación ducal, resiste aún la bóveda abocinada inclinada que atraviesa el torreón.

Hacia 1492, coincidiendo con la guerra de Granada, se habilitó el acceso directo y se debió construir la portada gótica del palacio al final del corredor que permite el acceso tanto al palacio como a la iglesia.

Hoy en día, conocida como “La Puerta de Marchena”, la podemos contemplar en los jardines del Alcázar de Sevilla.

En la Puerta del Tiro son populares las llamadas “moleeras” con el canto de saetas carceleras en la madrugada del Sábado Santo a la Virgen de la Soledad de la Hermandad del Santo Entierro.

 

Casa Palacio Santa teresa

Esta casa palacio constituye uno de los ejemplos más notables de casa palacio en Marchena, fue construida en el siglo XVIII.

Destaca en su fachada la portada de ladrillo adintelado, el balcón esquinado con cierro, así como el doble orden de ventanas, siendo las inferiores más interesantes y repitiéndose en ellas la cornisa ondulada, las superiores, con cierros al exterior, se encuentran flanqueadas por pilastras de ladrillo.

Tras la portada principal se accede al zaguán que posee dos interesantes puertas de madera, de peinacería moldurada.

Pasando al interior, encontramos la escalera de dos arranques y triple arquería sobre columnas de orden toscano, aunándose ésta en un rellano desde el cual podemos admirar una bella cúpula de forma ovalada sobre pechinas con decoración muy interesante.

En esta escalera podríamos resaltar también una buena colección de azulejos del XVIII procedentes de Triana. A través de un pequeño pasillo, a los pies de la escalera se accede al patio de pequeñas y elegantes proporciones, es de planta cuadrada, con arcos de medio punto sobre columnas toscanas.

Alrededor del patio, tanto en la planta baja como en la alta, se abren las distintas habitaciones.

Un elemento que sobresale es la pequeña capilla situada en el ala Oeste, consta de una nave cubierta con bóvedas de aristas, en cuyo ábside se levanta un retablo de mármol que cobija en su hornacina central una escultura de la virgen que recuerda en forma y estilo a los seguidores de Roldán.

 

Casa del Ave María

MONTIEL/PONCE DE LEÓN Por sucesión RAMÍREZ DE CARTAGENA/ MENDIGUTÍA/ COULLAUT-VALERA

El Señorío de Marchena, en propiedad desde la reconquista en manos de los Ponce de León, está íntimamente relacionado con Jerez y Arcos de la Frontera.

Alrededor del Señorío y emparentados con ellos se crea una Corte Ducal.

Distribuyendo cargos, capillanías y alfarecías se construyen palacios en los aledaños de la Plaza Ducal, pequeños alcazáres y otras dependencias.

A finales del Siglo XV se construye La Casa Palacio del Ave María por Don Juan Manuel Montiel Paz Ponce de León, siendo residencia de los alcaides de la Mota, de los capitanes del estado de arcos y alférez mayor en la toma de Gibraltar y residencia del alcalde perpetuo de la Real Chancillería de Granada (Ramírez Cartagena).

El edificio tiene un patio abierto de doble arcada apoyados sobre columnas toscanas.

La Casa-Palacio del Ave María está situada en el corazón del barrio de San Juan, en las inmediaciones del Palacio Ducal y frente a la antigua cárcel de la villa.

La primera fábrica de esta mansión, data de finales del Siglo XV, siendo objeto de numerosas ampliaciones y modificaciones en siglos posteriores.

Entre 1610 Y 1620 sufrió remodelaciones en el patio claustral y en la construcción de dos grandes artesonados en la parte superior, obra que recuerda al maestro carpintero, alarife y tratadista marchenero Diego López de Arenas.

El edificio posee forma de "U" y crujías perpendiculares con cubiertas a dos aguas.

Interiormente, se configura con una doble galería de arcos de ladrillos sobre columnas de toscanas. Los que se hallan en la galería inferior son de medio punto y los de galería superior son rebajados.

En 1628 La Casa fue cedida a las hermanas Franciscanas Clarisas estando habitada por la comunidad hasta 1631 fecha en la que pasaron a unas moradas de palacio cedida por el Duque de Arcos, situación actual del convento.

Entre muchos moradores se encuentran: Doña María Ponce de León (Duquesa de Arcos), Los Alguaciles mayores de la Real Chancillería de Granada, el Marqués D. José Miguel de Hinojosa, caballero de la Real Maestranza de Sevilla; El Marqués Don Juan de Montiel Ponce de León Cabeza de Vaca, rector de la Hermandad de la Soledad de Marchena. entre otros personajes históricos locales.

Por descendencia, recayó en manos de las hermanas Dª María Teresa y Dª Ana María Mendigutía de Morales Hinojos y Montero de Espinosa. Que contrajeron matrimonio con los hermanos Don León y Don Lorenzo Coullaut Valera y Diez de la Cortina. El famoso escultor marchenero.

La Casa ha sido recientemente restaurada y acondicionada por el instituto Rafael Coullaut-Valera y Mendigutía de psiquiatría bajo la dirección de los descendientes de los antiguos propietarios y fundadores de la casa.

 

La Cilla del Cabildo

Las primeras noticias de la Cilla del Cabildo se remontan a los primeros años del siglo XVI, concretamente a 1610.

Sufrió remodelaciones y ampliaciones en el s. XVIII. Siendo esta obra la que podemos observar en la actualidad.

En planta, el edificio se organizan tres naves en forma de “u”.

Exteriormente destaca la fachada, articulada en dos plantas y dividida en cinco tramos mediante pilastras dóricas gigantes, siendo el tramo central más estrecho que los laterales.

La portada principal posee arco rebajado y rebajado en su primer cuerpo en un fronton triangular partido, este frontón tiene el emblema del cabildo sevillano donde aparece la giralda.

A lo largo de la fachada se abren ventanas, siendo las de la planta baja más interesantes, con herrajes del s. XVIII.

La cubierta exterior es de tejas y a dos aguas.

El interior es simple pues su cometido era solo el de almacenar granos.

Tiene artesonados de traza simple, aunque en la nave este se encuentra el artesonado más interesante y mejor conservado de par y nudillo, también destacan algunas puertas de madera.

Las tres naves forman en el interior un patio con la misma arquitectura.

Hoy día es vivienda particular lo que ha modificado bastante su aspecto original.

 

Casa Escudo (Calle Carreras)

Esta casa señorial de la calle Carreras nº 19 tiene portada de ladrillo adintelada flanqueada por pilastras y con escudo y cierra en la clave.

El amplio balcón que se apoya sobre la cornisa posee una interesante baranda de hierro.

En su interior, el patio presenta las características propias de la arquitectura doméstica de principios del s. XVII con doble galería.

La inferior de arcos de medio punto con ménsulas de ladrillo en las claves, sobre columnas de orden toscano, la superior, actualmente cegada, posee capiteles de “castañuñelas”.

Las enjutas quedan ornamentadas con triángulos realizados en ladrillos.

Existe documento de encargo de construcción de un patio, en 1600, en la misma situación y características de esta vivienda.

Esta casa fue reformada en el s. XVIII en su fachada, sin modificar su estuctura primitiva.

Destacamos el escudo nobiliario perfectamente conservado, en su fachada.

Actualmente es vivienda particular.

 

Casa Palacio (Calle Mesones)

Esta casa señorial de la calle Mesones es del siglo XIII con portada de cantería adintelada.

Las rejas que cierran los grandes ventanales de la fachada son de la misma época, en el dintel de la puerta, parece haber existido una inscripción.

A través de un zaguán, reformado en los siglos XIX y XX, ingresamos en el patio que centra el conjunto del edificio, éste se levanta sobre cuatro gruesas columnas toscanas con grades arcos apuntalados.

Las puertas que comunican con las distintas dependencias, tienen motivos geométricos y temas estrellados en las esquinas.

En el ángulo noroeste se abre la escalera.

El patio en su piso superior, posee cuatro balcones.

En los ángulos están los sistemas de desagüe por medio de gárgolas de piedra en forma de cañón.

Al fondo de la casa estarían unos bellos jardines hoy inexistentes, actualmente es de propiedad particular.

 

Casa Palacio (Casa San Juan, 6)

Este edificio privado tiene las características propias de las casas­ palacio de la segunda mitad del siglo XVIII, es de estilo barroco, posee dos plantas y cubierta de tejas a dos aguas.

La portada es de cantería adintelada con columnas toscanas que apoyan sobre pedestales bulbosos.

En el cuerpo alto se abre un balcón que se remata con un frontón mixtilíneo roto, que incluye un escudo fechado en 1785 que perteneció al mariscal y artillero de campo de ultramar D. Federico Valera, interiormente destacan el zaguán y el patio.

El zaguán tiene una puerta en su lado derecho de interesante carpintería donde se emplea los temas geométricos, con remates estrellados en los ángulos.

El patio es de planta rectangular con arcos de medio punto sobre columnas de orden toscano y un cierro con cristaleras que pudiera ser un añadido del XIX.

En la planta alta, el patio posee balcones con cierros, propios de la arquitectura del XVIII.

Interesante es la ubicación de la escalera ya que no está en el patio sino que se sitúa en uno de los pasillos, tras una puerta.

En el lado sur de la casa están las caballerizas y zonas de servicios, que tienen acceso independiente desde la calle.

Los jardines se abren en la trasera de la casa, donde se aprovecha el antiguo lienzo de muralla para abrir diversos miradores de una sola planta, el más interesante es el que se encuentra a eje con la portada principal y el patio. Se accede a él por medio de una pequeña escalera y posee vanos con arcos semiapuntados.

Aquí nacieron los hnos. Lorenzo y León Coullaut Valera, el primero, ilustre escultor con colección pública en la ciudad, el segundo, descubridor del vaso campaniforme neolítico, hoy en el museo arqueológico de Madrid.

 

Casa Fábrica

La casa de Fábrica es una obra arquitectónica encargada por el Arzobispo de Sevilla al maestro mayor Ambrosio de Figueroa en el siglo XVIII con el fin de que la iglesia parroquial de San Juan dispusiera de un lugar donde guardar sus enseres y almacenar sus granos y con ello, engrandecer el aspecto urbanístico de la plaza de la Iglesia Matriz de San Juan Bautista.

El edificio pertenecía a la parroquia, prueba de ello es la cruz de San Juan que se conserva en la puerta principal, en ella se conservan los interesantes libros de fábrica.

El proceso constructivo se prolongó durante bastante tiempo, lo que permitió la participación de otros maestros mayores sevillanos y alarifes marcheneros, aunque se respetó el proyecto de Figueroa, sobre todo lo que concierne a la fachada.

Actualmente se conserva la primera crujía y la zona alrededor del patio.

La fachada es lo más interesante del conjunto, se compone de dos plantas. se contempla con un friso con triglifos.

Posee dos puertas, una pequeña, adintelada que da acceso a un pequeño patio con claustro y la principal que se articula mediante dos pilastras dóricas de ladrillos y un arco rebajado con ménsula en la clave. La cubierta es a dos aguas.

Deben destacarse los patios interiores y los artesonados de las salas de la planta alta.

A finales del S. XX, este edificio monumental se restauró y se convirtió en la casa de la cultura de la villa, de tal modo, que hoy en día es la sede del Archivo Municipal de Marchena, archivo de protocolo Notariales y de la biblioteca Pública Municipal, se conservan legajos desde 1492.

 

Casas Consistoriales/Plaza Ducal

La plaza, en las ciudades españolas del antiguo régimen tiene una función especial de:

Lugar de representación del poder político.

Lugar de celebración de los actos civiles y religiosos.

Mercados y sedes de las notarías.

Nuestra Plaza Ducal fue plaza de armas del castillo. Durante siglos fue el pulmón de la ciudad al estar situada cerca de palacio y albergar el concejo de la villa.

Actualmente el Viernes Santo tiene lugar en ella la celebración religiosa del "Mandato".

La plaza es de planta rectangular con ingreso mediante arcos.

Posee viviendas de tres y cuatro pisos. En un frontal se encuentra el edificio de las antiguas Casas Capitulares o Ayuntamiento, cuyas obras fueron finalizadas en 1713.

Alonso Moreno, al igual que con el resto de la plaza, es el artífice de esta obra. Nos presenta un edificio de grandes proporciones, severo en su fisonomía y decoración. De la obra de este arquitecto tan sólo se conserva la fachada y primera crujía. Se trata en definitiva de una obra importante que vino a completar las reformas emprendidas por el Duque D. Joaquín Ponce de León en el conjunto de la plaza y que refleja el camino de la arquitectura civil en Marchena a principios del siglo XVIII.

La historia de la localidad queda unida irremisiblemente, desde el siglo XIV hasta finales del siglo XVIII, al estado de Arcos. Y puede afirmarse que la monumentalidad de ciertos edificios responde a la magnificencia y patronazgo de dichos señores. Las fundaciones religiosas fueron numerosas en relación con la escasa población de la ciudad. Sus iglesias servían de panteones y dependencias de la casa Ducal.

Durante el período Ducal, Marchena quedó convertida en una pequeña corte de influencia política y fundamentalmente, el porcentaje mayor de fundaciones tiene cariz eminentemente religioso (exceptuando el palacio).

Presenta fachada de tres plantas y un sistema de vanos y balcones corridos que acentúan su uso ceremonial.

Se tiene noticias de su existencia desde el año 1528.

Durante siglos fue el pulmón de la ciudad, al estar situada cerca del palacio y albergar el consejo de la Villa.

En ella solían celebrarse fiestas, funerales, representaciones "Corral de las comedias" y, sobre todo, corridas de toros.

El trazado actual se debe al Señor de Marchena, D. Joaquín Ponce de León (VII Duque de Arcos), quien a principios del Siglo XVIII encarga al arquitecto madrileño Alonso Moreno, la reedificación de la plaza y la construcción de las casas capitulares o ayuntamiento viejo cuyas obras finalizaron en 1713.

La Plaza Mayor poseía en su frente norte el Palacio Ducal.

Al sur las casas consistoriales, en el testero oriental estaba, el convento de los Capuchinos fundados por los duques en el año 1651.

En el resto de la Plaza se levantaban viviendas de cuatro plantas, en su mayoría, conservadas en la actualidad.

La Plaza Ducal conserva aún el sentido simbólico que tenía, pues actualmente tiene lugar el Viernes Santo una popular representación plástica de la Pasión de Jesucristo conocida como el "Mandato" llevada a cabo por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

 

Monumento de Pepe Marchena

Después de la muerte de Pepe Marchena surge la idea de elegir un monumento por petición popular, para ello se realiza una comisión pro-monumento Pepe Marchena, que acomete una gran labor celebrando el día 24 de septiembre de 1984 un festival flamenco pro-monumento al maestro. El 15 de septiembre de 1984 se celebra de nuevo otro festival en Marchena en el que intervienen: Juanito Valderrama, Dolores Abril, Manuel Gerena, El Perro de Paterna y su hijo, El Bicho de Paradas, EL Paquiro, Zacarías de Fuentes y Antonio Beltrán; a la guitarra Manolo Carmona y el humor inconfundible de Paco Gandía. El sábado 9 de noviembre se montaba el último de los actos, para recaudar dinero suficiente, para el merecido monumento en el cine Planelles (Marchena). Esta vez lo organizaba Juanito Valderrama con la colaboración del Club Pepe Marchena y del Ayuntamiento. Todo esto hay que unirlo a la edición del disco En su Memoria un Monumento, que contó con una edición de 1000 ejemplares numeradas, en la que se rescataron canciones antiguas del artista. Y así por fin el 20 de agosto de 1986, en vísperas de feria, se inaugura el tan esperado monumento, que se coloca en los jardines de Isidro Arcenegui, obra del artista ecijano Rafael Armenta.

Mantenerse durante 5 años como primera figura de genero artístico y gozar del fervor popular es una gesta complicada de igualar. Pepe Marchena lo consiguió y esto es motivo suficiente para adjudicarle un lugar privilegiado en la Historia del Arte Andaluz. Obtener el favor y el fervor del público de varias generaciones es algo insólito en cualquier materia del arte. La razón del prolongado éxito de Pepe Marchena se debía a su fuerte y arrolladora personalidad artística, integrada por diversos factores: valores estéticos, capacidad creativa, talante humano y sentido cualitativo de su arte dentro y fuera de los escenarios. Cualidades que lo convirtieron en un ídolo que sobrevive a su muerte y que el tiempo perdurara en su recuerdo.

 

Mausoleo Pepe Marchena

El Niño de Marchena murió en Sevilla la tarde-noche del 4 de diciembre de 1976, en la Clínica Sagrado Corazón, donde había sido trasladado, tan solo seis días después de su despedida de Madrid. El día 5 se celebra un funeral en la basílica del Gran Poder de Sevilla y luego sus restos mortales son trasladados a Marchena donde se instala la capilla ardiente (en la sede del Club Pepe Marchena, calle Las Torres). El 6 de diciembre, tras la misa fúnebre en la Iglesia Parroquial de San Juan, se traslada a hombros hasta el cementerio local de San Roque, donde se le erige un panteón-mausoleo, cuya llave custodia el Ilustre Ayuntamiento junto con la medalla de oro que se le otorgó: todo ello como patrimonio del pueblo de Marchena en homenaje perpetuo a quién lo llevó con honor y dignidad en su apellido

 

Monumento de Enrique de Melchor

Enrique de Melchor, ha sido un artista clave en el mundo del flamenco de tal manera que sin su aportación a la disciplina de la guitarra flamenca ésta no sería hoy la misma.

Poco después de su inesperado fallecimiento, su pueblo, Marchena, lo nombró hijo predilecto y unos años más tarde un grupo de personas admiradoras de su arte propusieron a la corporación local la creación de un espacio público en memoria a su figura y su arte. El espacio elegido está situado al principio de la calle San Francisco, junto al Museo Arqueológico de Marchena, y que pasó denominarse “Plaza de los Melchores”. En esta plaza se ubicó una escultura con la que rendir honores a la guitarra, al flamenco y a Andalucía.

Para sufragar los gastos de esta obra se ha organizó un Festival Flamenco que se celebraró el viernes 17 de marzo de 2017, en la Sala de la Cultura de Marchena, y en el que colaborarán desinteresadamente artistas de primera línea del Flamenco.

 

Fuente del Niño

Cuando llegaron los primeros ayuntamientos democráticos una de las primeras cosas que hicieron fue renombrar las plazas mayores como de la Constitución y colocar en ellas algún símbolo del nuevo régimen. Así pasó en Marchena, se renombró esta plaza y se encargó al artista ecijano Rafael Armenta la elaboración de una fuente con aires modernos. Rafael Armenta es un artista que basa sus creaciones en el mundo clásico, cargándolas de significados simbólicos. Para él la democracia era un niño que intentaba llenar su cántaro del agua de la vida.

 

Fuente de San Antonio

La Fuente de San Antonio fue construida en 1864 por el Alcalde José Torres Diez de la Cortina aunque se usaba desde mucho antes y sus aguas proceden del cerro de La Mota dando también agua a las antiguas tenerías o curtidurías que estaban en el XVIII en el solar de la actual Ronda de la Alcazaba.

 

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